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Arte: Hacer visible el tiempo

(Octubre 2010) ¿Se puede representar el tiempo? San Agustín decía que uno ni siquiera se lo podía imaginar realmente: „si nadie me pregunta qué es, sé cómo es; pero si se lo tuviera que explicar a alguien, no sabría cómo“, escribió. El reloj, con su esfera y sus agujas, o la pantalla digital consiguen por lo menos una forma de representación del tiempo. Salvador Dalí represento el fluir de las horas con sus famosos relojes blandos. El artista austríaco Arnold Reinthaler también lo consigue, utilizando para ello granito y mármol.

Reinthaler graba en granito Nero Assoluto, por ejemplo, una nota tan cotidiana como „vuelvo enseguida“, tal y como se encuentra a veces en puertas cerradas. Con el contraste entre el mensaje y el material ya le da a esta frase tan banal un cierto valor de eternidad. Al fin y al cabo, la piedra negra con inscripciones suele encontrarse sobre todo en tumbas y memoriales.

Y eso ya son dos niveles temporales: el momento transitorio y la larga duración, complementada por una observación sobre la era de la información, que nos hace reflexionar sobre lo que es importante y vale la pena retener y lo que no.

A través de una sencilla idea en la elaboración de la obra, se añade un nivel más: las últimas letras de la frase no se han acabado de grabar. Es decir, ese „enseguida“ con el que alguien promete regresar, no se ha llegado a completar, por lo que no sucederá nunca en la realidad.

El tema de Reinthaler son los múltiples aspectos y la complejidad del fenómeno „tiempo“. Por ejemplo, los momentos que ni siquiera se pueden retener porque el tiempo pasa. Para representarlos, el artista vienés vuelve a utilizar el grabado y representa en „digitally aged“ la pantalla de un reloj digial en granito Nero Assoluto, justo en el momento en que el reloj ha sido encendido o apagado y, por un momento, todos los símbolos de la pantalla se iluminan.

O también: duración y espacio temporal como secuencia de puntos temporales. En „long time recording“ („grabación de larga duración“), Reinthaler ha trabajado una placa de mármol blanco Thassos de forma que muestre las horas de un año como pequeños cubitos. El artista hace una especie de informe de trabajo para un espacio de 12 meses, rompiendo un cubito por cada hora en la que ha estado trabajando en un proyecto. La imagen muestra el estado de esta obra a fecha de 5 de julio de 2010.

Y, una vez más, el paso del tiempo: en „within a second“ („en un segundo“) graba en una placa de mármol un anuncio de la hora: „diecinueve horas trece minutos veinticuatro segundos“, escrito en taquigrafía. La línea de la escritura discurre como si fuese la voz del anuncio, exactamente desde el inicio de la placa hasta el final, donde parece recobrar el aliento para saltar a la siguiente placa, donde aparece taquigrafiado el punto horario 19:13:25.

Si llevamos la instalación a sus últimas consecuencias, podemos reflexionar sobre lo siguiente: si colocásemos los 86.400 segundos de un día en forma de placas en las paredes, la sombra de una persona que se moviera observándolos actuaría como el segundero de un reloj…

Hay que observar que Reinthaler utiliza la piedra no tanto para escultura como para instalaciones que se acercan a lo científico. No es de extrañar, puesto que no sólo ha estudiado arte, sino que también posee un doctorado en historia del arte.

En sus obras y vídeos pretende estimular el pensamiento del espectador, como por ejemplo en su obra „enredo“ cuando se ocupa del tema de las redes globales y hace que unas personas se enreden con otra como si fueran parte de un tejido.

Arnold Reinthaler

Fotos: Arnold Reinthaler (6), Richard Watzke (1) (alemán)