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Arquitectura: Valores cumbre del balance energético

(Mayo 2011) Como mínimo, se podría considerar a los más ecologistas como grupo objetivo para las nuevas construcciones con piedra natural maciza, que se llevan a cabo desde hace algún tiempo en Francia. Estos edificios prometen no sólo un ahorro considerable de energía en la elaboración de los materiales de construcción y un espacio saludable donde vivir, sino que también abren nuevas perspectivas respecto al reciclaje de los materiales en un futuro lejano: la casa se puede desmontar y las piedras pueden ser reutilizadas.

Jean-Paul Foucher ha dirigido un proyecto que proporciona, entre otros datos, cifras exactas sobre la emisión de CO2 y los costes. Foucher es cantero de formación y director del Institut de la Pierre.

170 es la cifra mágica del edificio de viviendas de Foucher, que se encuentra en la localidad de Millau, en el sur de Francia:

* 170 m² de superficie habitable (1 comedor, 3 espacios más, una cocina de 9 m², dos baños, un garaje);

* 170.000 € es el precio (sin contar el terreno) en el que se mueve en la categoría de casas prefabricadas;

* 170 días duró su construcción

140 m³ de piedra caliza del tipo Pont du Gard se utilizaron para ello.

Resulta sorprendente el bajo porcentaje de los materiales en el total de los costes: incluyendo transporte, el coste fue de 37.300 €, un 21,8 % del presupuesto total.

Y respecto al proceso de construcción en sí mismo, es de lo más parecido al sistema de las piezas Lego: las piezas llegaron de la cantera en diversos tamaños estándar, desde los 80 y 120 cm de largo para una altura de 106 cm, y una anchura de 30 cm para las paredes exteriores y 25 o 10 cm para las interiores.

Puesto que, como remarca Foucher, el proveedor Pro-Roch trabajó de forma muy exacta, los trabajos en la obra se redujeron al mínimo. En la parte frontal de cada bloque se encontraba una hendidura en la que se introducía después un material fluido de pegamento compuesto de cal natural y arena. Para acabar, se cerraron las junturas y se cubrió la parte exterior de la piedra con una impregnación.

En cifras: para levantar los muros se ocupó a 3 trabajadores con una pequeña grúa durante 9 días. Tras 170 días, se completaron los trabajos en el interior del edificio y la casa ya era habitable.

Para el techo, se decidieron por una forma redondeada muy común en África. Así surgieron espacios interiores de hasta 3 m de alto. También para las bases de los muros de piedra hicieron uso Fouchet y el arquitecto Matthieu Pinon del saber antiguo: como fundamento se utilizó una capa caliza dura. Ela evita que la humedad natural entre la blanda piedra caliza encima.

Las paredes exteriores están fuertemente aisladas de las interiores. Esta protección puede cumplir una segunda función en este tipo de construcciones, alojando los conductos de luz y agua. Mediante esto se consigue que la piedra – casi sin perforaciones – pueda ser reutilizada más adelante.

La casa dispone de calefacción integral en el suelo y consume para ello unos 49 KW-hora por m² y año. Con mejoras tales como una instalación solar se podría conseguir una emisión de tan sólo 11,4 kg de CO2 por m² y año.

Estos valores tan bajos se deben al uso de la última tecnología disponible para el ahorro de energía. Incluso detalles como la ventilación fueron optimizados. Por otro lado, el uso de piedra natural parte con ventaja ya que, para extraer 1 kg de piedra se emiten, según Ecoinvent, 6 g de CO2. En el caso del cemento, 22 veces más.

También en lo que respecta al uso de otros recursos, la casa de construcción masiva presenta buenos resultados. Para colocar las piedras en Millau se utilizaron „2 m³ de agua, 2 m³ de arena y 9 sacos de cal“, escribe Foucher.

Bajo el punto de vista medioambiental, este tipo de vivienda de piedra sólo presenta ventajas. Pero también tiene su lado más oscuro: la distancia entre la cantera y la obra debe ser corta.

Además, los tamaños estándar de los bloques „lego“ suponen una restricción para la libertad creadora de los arquitectos.

Pero hoy existe también un grupo objetivo muy interesante para la construcción con piedra maciza: se trata de las clases altas, que quieren aparentar que son muy ecologistas o lo son realmente.

Son precisamente los pueblos pequeños, que sufren a nivel mundial el descenso de habitantes, los que pueden beneficiarse de la construcción de urbanizaciones usando material local, dotándose así de una identidad propia mediante la que promocionarse, vinculada además a su propia historia.

En uno de los textos no se menciona al cemento como competidor de la piedra maciza: „Cada año se construyen en Francia cerca de 180.000 viviendas privadas de madera, ladrillo o paja“, indican.

Institut de la Pierre (francés)

Ecoinvent

Muchos edificios de piedra maciza fueron premiados el año pasado en el marco del premio de arquitectura Concours d’Architecture Pierre Naturelle. Uno de ellos fue la casa de Millau.

Otro fue el Museo del Vino al estilo de los antiguos edificios romanos construido en Patrimonio. El arquitecto aquí fue Gilles Perraudin, sobre cuyas ideas en construcción con piedra maciza informamos en nuestra edición de agosto de 2009.

También se premió la construcción de una bodega de vinos en Montpellier, ideada por el despacho de arquitectos Fayolle Pilon.

El proyecto consiste en un edificio de cinco plantas construido a partir de 1300 toneladas de granito macizo, y fue presentado en alemán en la revista suiza „Kunst+Stein“ (2/2011). Los constructores disponen al mismo tiempo de una empresa inmobiliaria y una cantera. La revista se pueden adquirir al precio de 16 francos suizos, más gastos de envío, escribiendo a la Asociación Suiza de Escultores y Canteros (VSBS) (Mail).

Fotos por gentileza de la revista francesa „Pierre Actual“