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Arquitectura: Una casa donde uno querría ser un ramillete de flores

(Octubre 2011) Si uno puede ser habitante de esta casa, querría, por lo menos, ser un ramillete de flores o un colorido sofá de diseño, para exhibir en todo su esplendor su forma y color. Porque la „Casa Carrara“, en Pilar, a unos 50 km de Buenos Aires, presenta (casi) únicamente el color blanco, es de formas rectangulares, y es tan abierta -mediante una pared-ventanal- que casi se diluye en el aire y se funde con su entorno.

Sólo las paredes que dan a la calle marcan una separación clara. No obstante, se funden de tal forma con el asfalto que casi parecen más una indicación que un muro: el acceso a la casa se compone de varias superficies de mármol blanco que se elevan hacia la puerta de entrada. Mientras que una escalera normal a menudo transmite una sensación de estrechez, estos espacios superpuestos son anchos y abiertos.

Sólo un par de acentos, la mayoría en piedra, rompen la impresión dominante de blancura y rectangularidad. Por ejemplo, la pared de la entrada, construida en piedra San Louis sin tratar y que parece una construcción en piedra seca. Esta entrada tiene el mismo aspecto en el exterior que en el interior de la casa.

Otro detalle se encuentra al atravesar la puerta de entrada. La pared de enfrente está revestida de mármol Ramigiatto Green, una vez más con superficie sin tratar.

Otro detalle, mucho más moderado, son las áreas color turquesa que se encuentran en el jacuzzi o en la piscina de la casa, tanto en el exterior como en el interior.

La superficie de la casa es de 600 m². Según escribe Diego Siddi, del prestigioso Andrés Remy Arquitectos, „el diseño de la casa y la elección de los tipos de piedra a utilizar se han llevado a cabo con la colaboración del propietario“. El mármol verde de la entrada lo había visto el propietario en algún otro sitio „y se había enamorado“. Para el suelo se utilizaron unos 400 m² de mármol de Carrara.

Y con esto llegamos al último detalle, que no se puede ver y apenas se oye, pero que se nota en la ventilación: se trata de la cascada de agua que cae por una pared de cristal desde el primer piso hasta la planta baja. Es el centro de la casa y sirve, por supuesto, también para la ventilación. El mecanismo de bombeo se encuentra oculto bajo el pasillo del piso superior.

En total, las piletas de agua de la casa tienen una superficie de 110 m². Su volumen alcanza los 130 m³. Las bombas para otras piletas se encuentran en la planta baja.

El mármol pulido del suelo está tratado de forma especial para que no resbale pero permanezca brillante. El proveedor de la piedra fue la empresa Ragolia Mármoles y Granitos, que se encargó también de su colocación.

Cabe mencionar también que la casa dispone de un jardín con excepcionales vistas panorámicas.

Andrés Remy Arquitectos

Ragolia Mármoles y Granitos

Fotos: Alejandro Peral / Andrés Remy Arquitectos