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Relieves en piedra natural que otorgan una fachada reconocible al edificio y muestran el trabajo artesanal

Mauro Lomba Martínez: Pousada de Armenteira.

El arquitecto español Mauro Lomba ha conseguido con la Pousada de Armenteira un hotel integrado con la región y su gente

El Monasterio de Armenteira se describe en su página web como „un espacio para la quietud”. Se encuentra al norte de España, en la comarca de Salnés, cerca de la costa atlántica, y fue fundado en el s. XII y se encuentra habitado actualmente por una comunidad de monjas trapenses.

El monasterio de Armenteira. Foto: Ateliersandra / Wikimedia Commons

El arquitecto Mauro Lomba Martínez tenía la tarea de erigir un hotel a la vista de monasterio. Más exactamente, se trata de una Pousada, un tipo de albergue rural integrado en la región y alejado de los lugares más turísticos.

Lomba era el profesional adecuado para esta obra, puesto que ya había demostrado en la Pousada de Ribadumia que es capaz de integrar el paisaje, su historia, su gente y sus tradiciones en sus proyectos, junto con las necesidades de un centro turístico.

La Pousada de Armenteira tiene una estructura en terrazas, haciendo referencia a las colinas y paisajes de la zona.

Así, la Pousada de Armenteira tiene una estructura en terrazas, haciendo referencia a las colinas y paisajes de la zona. La piedra y la madera son los materiales que saltan a la vista en el exterior y el interior del edificio.

Las áreas del edificio que albergan las habitaciones de los huéspedes tienen fachadas de piedra caliza local. La fachada se encuentra superpuesta a la capa de aislamiento y el caparazón de hormigón. Pero Lomba no ha utilizado las habituales placas rectangulares de piedra para recubrir la fachada.

En vez de eso, una serie de líneas diagonales recorren las placas, y también una especie de dibujos en relieve en dirección horizontal.

En vez de eso, una serie de líneas diagonales recorren las placas, y también una especie de dibujos en relieve en dirección horizontal.

En ese diseño encontramos de nuevo referencias a la región: las líneas recuerdan a los árboles de los tupidos bosques de Armenteira; y los relieves a las cortezas de los árboles.

En ese diseño encontramos de nuevo referencias a la región: las líneas recuerdan a los árboles de los tupidos bosques de Armenteira; y los relieves a las cortezas de los árboles.

Además: los relieves han sido realizados por canteros locales. Mauro Lomba explica el sentido: „consigue mantener vivo el oficio del cantero, que hace única cada pieza, y añade la parte emocional y artística”.

Las salas se inspiran en elementos de la arquitectura de los monasterios. En una parte, el suelo está cubierto con piedra, al igual que parte del techo y de las paredes. Además hay también un banco de piedra.

Las salas se inspiran en elementos de la arquitectura de los monasterios. En una parte, el suelo está cubierto con piedra, al igual que parte del techo y de las paredes. Además hay también un banco de piedra.

Las habitaciones se encuentran alrededor de espacios centrales, donde una chimenea crea una especie de atmósfera de reunión.

Las habitaciones se encuentran alrededor de espacios centrales, donde una chimenea crea una especie de atmósfera de reunión.

El acceso al edificio está pavimentado con piedra. En la cubierta del suelo se puede reconocer el antiquísimo camino a la iglesia del monasterio.El acceso a la iglesia del monasterio de Armenteira. Foto: Dimetiamin / Wikimedia Commons

El acceso al edificio está pavimentado con piedra. En la cubierta del suelo se puede reconocer el antiquísimo camino a la iglesia del monasterio.

En la terraza superior se encuentra el restaurante. De alguna forma, sus materiales se elevan sobre la gravedad de la piedra.

En la terraza superior se encuentra el restaurante. De alguna forma, sus materiales se elevan sobre la gravedad de la piedra: la fachada de vidrio está rodeada por grandes tablas de madera que dan sombra a los espacios interiores. También este espacio recuerda a los bosques de Armenteira, y ofrece además la posibilidad de ventilar el espacio de forma transversal.

Por todas partes se encuentras barras de hierro, pensadas para albergar plantas trepadoras. Una serie de construcciones acristaladas permiten que entre la luz al interior desde los pisos superiores.

„Cuando despeja la niebla, se descubre el monasterio y entiendes la tranquilidad del lugar“, escribe el arquitecto.

Mauro Lomba – Arquitecto & Nemonon

Pousada de Armenteira

Fotos: Vicente Fernandez Piedras-Imaxinemos, Adrián Capelo Cruz

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(13.05.2016)