Arte: Hilo de diamante usado como „abrelatas“ para el búnker

(Noviembre 2012) En Holanda ha tenido lugar recientemente un original proyecto donde se ha usado sierra de hilo para cortar un búnker de la Segunda Guerra Mundial. La acción es parte de una gran iniciativa con la que se pretende facilitar el acceso y la conservación de la Nieuwe Hollandse Waterlinie (Nueva Línea de flotación Holandesa).

Ésta fue construida en 1815 con el objetivo de poder inundar parte del país artificialmente. La idea de que los holandeses no sólo luchasen contra el agua sino con ella se remonta al año 1589, cuando se consiguió detener a tropas enemigas mediante una perforación de los diques. En 1629, la pequeña nación consiguió detener los ataques del reino de Francia mediante una táctica similar mejorada.

A partir de una idea de los arquitectos paisajistas y artistas de Rietveld Landscape/Atelier de Lyon, el búnker número 599 ha sido cortado para que los visitantes puedan traspasarlo y acceder a una superficie inundada. El efecto es realmente curioso. El elemento defensivo dañado y el tráfico de la autopista cercana llevan al visitante a reflexionar y filosofar de forma irreal sobre la historia reciente europea.

Así se sintieron también los cineastas que han documentado el serraje del búnker. Al final del vídeo, una voz dice: „Está muy oscuro en el centro de la piedra. Podría perforar un agujero con mi taladro hacia ese lugar, y hacer que entrase la luz, pero seguiría sin conocer el secreto de la piedra.“.

No fue fácil cortar el macizo bloque de hormigón, como cuenta Carlo Veldhuizen: „El búnker estaba hecho con un hormigón de mala calidad, pero tenía un refuerzo de acero excelente.“ Veldhuizen es unos de los responsables de Dikkerboom, una empresa especializada en la perforación de hormigón. Con el apoyo del proveedor de hilo de diamante, Styrka Diamond Tools, se encontró finalmente el tipo de hilo correcto para este trabajo.

Hubo que poner especial atención en las ruedas que hacen girar el hilo: para que la anchura del corte se desviase lo menos posible, éste se tenía que ajustar y tensar constantemente. Puesto que los trabajos se llevaron a cabo en un área de protección acuática, el agua usada para enfriar los hilos se tenía que recoger y reutilizar todo el tiempo.

En la parte más gruesa, el hilo tuvo que atravesar 7 m de ancho a través de 2 m de hormigón. El proceso duró en total unas 40 horas, 5 días completos de trabajo. Por último, una grúa levantó y sacó las piezas centrales. La más pesada de ellas marcó 2,5 toneladas.

El vídeo acabo con una filosófica observación: „Los pensamientos pueden cortarlo todo. La mente es libre.“

Nieuwe Hollandse Waterlinie

Video

Atelier de Lyon

Rietveld Landscape

Dikkerboom

Fotos: Rietveld Landscape/Atelier de Lyon