Pousada Ribadumia: Una fachada con tablas de piedra de más de 4 m de altura

„Pousadas Jardín“ era el nombre del encargo para los arquitectos. El objetivo bajo este título era la „creación de un producto turístico“ distinguible del resto, patrocinado por la Diputación de Pontevedra, en la costa atlántica de Galicia, donde la piedra y el vino forman parte de la cultura local.

Para la Pousada de Ribadumia, el arquitecto Mauro Lomba y su equipo han creado una fachada en la que son reconocibles las referencias al paisaje que crean los viñedos en enrejados y terrazas típicos de la zona. Se trata de tiras de granito perpendiculares que, en algunos casos, se encuentran una pegada a la otra, creando así una pared cerrada, y en otros casos dejan un pequeño espacio entre ellas.

Y no podemos olvidar el enorme tamaño de las tablas de piedra: en las paredes exteriores, tiene 4,40 m de alto, 33 cm de ancho y 12 cm de grosor, y pesan unos 470 kg por pieza.

En el interior de los edificios, la altura de las piezas es de 3,30 m. En total, se montaron 1068 tablas de piedra.

Y, entre los muchos aspectos espectaculares del edificio, queremos resaltar dos más: ¿Cómo se fabrican semejantes tablas de piedra? ¿Y cómo se colocan?

Está claro: se cortan unos bloques de piedra de doble grosor en dos partes. Pero, ¿cómo dividir un bloque de 4,40 m de largo en dos partes iguales de forma regular?

Mauro Lomba resta dificultad al trabajo de los canteros: „En Galicia hay una larga tradición de canteros que combinan sabiamente la utilización de las nuevas tecnologías con el saber hacer artesanal. Lo hicieron con mucha maestría utilizando la técnica del rachado tradicional.“ Y añade, de forma lapidaria, que uno sólo tiene que saber con qué tipo de piedra se puede hacer y con cual no.

Lo que sí resultó difícil, explica, fue encontrar bloques de semejante altura.

La colocación tuvo lugar mediante una grúa.

Mauro Lomba: Pousada Ribadumia. Foto: Mauro Lomba

Antes de instalarlos, se colocaron tornillos de acero en la base de hormigón del edificio, en los zócalos creados a medida para cada pieza de piedra.

En la parte superior, se encuentran simples conexiones de metal. Debido al peso de la banda de piedra, no fue necesario añadir otros tipos de sujecciones, tampoco en caso de fuertes vientos.

Alrededor de la terraza en uno de los edificios se encuentra una construcción de acero a la que están sujetas las tablas de piedra.

Por unos pasillos tras paredes de cristal se llega a los pabellones de huéspedes. Estas paredes sirven de protección contra el calor en verano, y crean en invierno un efecto invernadero.

Para finalizar: ¿Cómo sabía Mauro Lomba que este tipo de construcción con piedra es siquiera posible?

En primer lugar, él mismo es gallego y, en esta tierra, la piedra es uno de los materiales de construcción más usados desde la antigüedad: „En casi todos los encargos de un nuevo proyecto te piden que sea de piedra“, responde a nuestra pregunta.

Y añade: „He utilizado la piedra desde mis primeros proyectos y siempre intento conseguir algo más que el propio carácter eterno que transmite.“

El proyecto fue nominado para el Premio Nacional de Arquitectura de España.

La Pousada de Ribadumia se encuentra en el municipio del mismo nombre, en el barrio de Santa Eulalia.

Mauro Lomba Martínez

(23.02.2014)